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martes, 10 de diciembre de 2013

Recomendaciones dietéticas para lactantes y primera infancia

El lactante y la primera infancia es un periodo de crecimiento, de desarrollo y de gran actividad. Por ello es de gran importancia que la dieta cubra todas las necesidades que exige esta fase de la vida. Un desequilibrio en la alimentación podría conducir a alteraciones que podrían comprometer seriamente el crecimiento y la maduración tanto de tipo físico como psíquico.


 

No hay duda de que la lactancia materna es la forma idónea de alimentar a los recién nacidos en primer lugar, por lo tanto, es lo que siempre se ha de recomendar en primer lugar. Entre sus ventajas se encuentra el desarrollo de una mejor relación entre la madre y el niño, supone una alimentación más completa e idónea para el bebé, aumenta la capacidad de defensa antiinfecciosa y evita posibles reacciones alérgicas o de intolerancia.
A partir de los 3-4 meses se empiezan a introducir nuevos alimentos, aunque algunos estudios demuestran que aumentar el periodo de lactancia más de seis meses aumenta las funciones cognitivas del niño.
  • Introducción de los alimentos:
1-3 meses: leche materna o artificial
3 meses: zumo de fruta (pequeñas cantidades)
4 meses: harinas de cereales sin gluten (arroz, maiz, sopa y tapioca) y papillas de frutas
6 meses: harinas de cereales sin gluten (trigo, cebada, avena y centeno), puré vegetal con carne blanca, yogur y pescado
9 meses: carne, huevo cocido y leche de vaca
  • Recomendaciones:
1. Respetar el tiempo (4, 6, 9 meses) de introducción de cada tipo de alimento, ya que el organismo no está preparado para aceptarlos antes y, no hacerlo puede ser causa de alteraciones en el niño. Es aproximadamente a partir de los 2 años, que la maduración digestiva es completa.
2. Todos los niños a partir de los 6 meses hasta el año han de tomar unos 500 cc de leche para cubrir las necesidades de calcio y fósforo.
3. Los alimentso han de llevar poca sal. Se ha sugerido que un alto consumo de sodio en esta edad podría dar lugar a un hábito que favorecería la hipertensión en el adulto.
4. No endulzar los alimentos, endulzarlos puede crear malos hábitos alimentarios, caries, etc.
5. Los cambios de textura o de gusto, así como la utilización de cubiertos, etc, se han de ir introduciendo poco a poco, en cantidades pequeñas y de manera progresiva.
6. Es importante no forzar al niño a comer, pero al mismo tiempo es conveniente que siga un horario de comidas.
7. Cuando el niño deja de ser lactante es importante que realice cuatro ingestas: desayuno, almuerzo, merienda y cena.
8. Evitar:
- Picantes, especias, condimentos fuertes que se toleran mal.
- Bebidas estimulantes y alcohólicas.
9. En caso de rechazar un alimento esencial como leche o huevos:
- Investigar la existencia de alergia alimentaria.
- Sustituirlos por otros alimentos más o menos equivalentes.
- Mezclarlos con diferentes condimentos que disimulen su presencia.
- Ofrecerlos cuando el niño sienta hambre.
- Dejar pasar un tiempo antes de volverlos a ofrecer.
- Nunca se les debe regañar ni castigar por esta causa.






Más información: "Manual de dietética y nutrición"

lunes, 9 de diciembre de 2013

Recomendaciones dietéticas para la prevención de cáncer

La alimentación, como ya sabemos, es un factor de riesgo ligado intimamente al cáncer. En esta entrada hablaremos un poco de la relación que existe entre los distintos constituyentes de los alimentos y el cáncer, y daremos una serie de recomendaciones para la prevención de esta patología.
Según los conocimientos actuales los nutrientes o alimentos con más significación en relación a la etiología del cáncer son:
  • Calorías totales y el peso corporal: parece existir un efecto del aporte calórico sobre la carcinogénesis, así como entre obesidad y cáncer. Los cánceres más relacionados parecen ser los de mama, colon, recto, útero y riñón.
  • Grasas: las grasas dietéticas pueden influir debiado a que afectan a funciones celulares, fluidez de las membranas, metabolismo de las prostaglandinas y síntesis de radicales peróxido. También tiene efectos directos sobre el crecimiento celular y cambios en los receptores hormonales. Se sabe que un elevado consumo de grasas puede provocar cambios en la composición de la bilis y los ácidos biliares pueden actuar como sustancias promotoras de tumores o lesionando la mucosa del colon.
  • Fibra: el papel de la fibra dietética es protector, especialmente sobre el cáncer de colon, su actuación se realiza disminuyendo el tiempo de tránsito intestinal y por ello disminuye el tiempo de exposición a los agentes carcinógenos, ácidos biliares, flora intestinal así como reduciendo el puente del colon.
  • Alcohol: la ingesta de alcohol y tabaco actúan de forma sinérgica aumentando el riesgo de cáncer oral, laringe y esófago. El cáncer de páncreas parece también estar asociado al consumo de alcohol. El alcohol interfiere el estado nutricional, puede inducir la deplección de ciertas vitaminas y minerales y es capaz de modificar la respuesta inmunitaria del individuo.
  • Vitamina A y carotenos: existen diversos estudios que sugieren que los alimentos ricos en vitamina A y carotenos son protectores ante tumores epiteliados. Los elementos ricos en vitamina A protegen contra la formación de radicales de oxígeno y contra la peroxidación de los lípidos.
  • Vitamina C: tiene un efecto protector sobre los cánceres de esófago, estómago y cuello de útero. Su actuación puede ser bloqueando la formación de nitrosaminas a partir de nitratos y nitritos en el tubo digestivo, además de evitar la oxidación de algunas sustancias químicas.
  • Vitamina E: el papel de la vitamina E como antioxidante hace considerarlo como agente preventivo contra el cáncer ya que niveles bajos de esta vitamina se han asociado a cánceres de mama, pulmón e intestino.
  • Selenio: algo ocurre con el selenio, ya que se han detectado niveles bajos de selenio en sangre en personas con cáncer de colon, recto, pulmón, mama y ovario. Hay que considerar, sin embargo la elevada toxicidad de este elemento, por lo que se desaconseja aumentar el aporte del mismo.
  • Otros como proteinas, hierro, cinc, yodo: Respecto al cinc se ha sugerido que niveles elevados pueden incidir en el cáncer de mama y estómago. Estudios recientes pueden indicar que niveles elevados de hierro en el organismo favorecen la aparición de cánceres, especialmente en varones. La deficiencia de yodo modifica la proporción de carcinomas tiroideos papilares y foliculares de forma evidente. Así mismo, la deficiencia de yodo se ha relacionado con el cáncer de mama. En diversos estudios epidemiológicos se ha observado una asociación entre el consumo de proteinas, particularmente animales, y la incidencia de algunos cánceres, asociación mediada sin lugar a dudas por otros nutrientes como las grasas.
  • Alimentos ahumados, salados y adobados: los métodos de elaboración y conservado de los alimentos, varían considerablemente de un país a otro, y es probable que estas diferencias contribuyan a explicar las diferencias internacionales de algunos tipos de cáncer.  Las poblaciones que consumen dietas ricas en alimentos ahumados, salados y adobados, tienen una mayor incidencia de cáncer de esófago y de estómago.
Recomendaciones dietéticas para la prevención del cáncer: 
   

Para más información, consultar: "Manual de dietética y nutrición"

sábado, 7 de diciembre de 2013

Recomendaciones dietéticas ante una candida orofaríngea

Hoy en esta entrada daremos algunos consejos nutricionales a personas que sufren candidiasis. La candidiasis bucal ocurre cuando un hongo llamado cándida se multiplica en la boca. Por lo tanto, la candida orofaríngea es un tipo de infección por hongos que ocurre normalmente en personas con un sistema inmunitario débil. La candidiasis bucal aparece como lesiones blanquecinas en la boca y en la lengua. Debajo de este material blanquecino, hay tejido enrojecido que puede sangrar fácilmente. Las úlceras pueden aumentar lentamente en número y tamaño. Estas lesiones producen dificultad para tragar alimentos o beber líquidos, con las consecuencias negativos que eso conlleva.


Para un paciente con una cándida orofaríngea se pautarán las siguientes recomendaciones higiénico-dietéticas:
  • Comer y beber frecuentemente en pequeñas cantidades alimentos con alto valor energético y protéico.
  • Ingerir alimentos suaves, fáciles de masticar, ni muy fríos ni muy calientes. Como purés, sopas, batidos de frutas, yogures, zumos,...
  • Evitar alimentos secos o pastosos: arroz, tostadas, frutos secos, verduras crudas,...
  • Ablandar los alimentos sólidos con leche, salsas, caldos,... para lograr una consistencia fácil de tragar.
  • Evitar alimentos condimentados con especias (pimienta, chile,...), salados o aliñados con vinagre y cítricos.
  • En caso de intenso dolor se pueden ingerir alimentos fríos (helados, batidos, yogures) para tratar de calmarlo.
  • Utilizar una pajita para beber.
En este plan de alimentación también debe incluir un programa de ejercicio. Su práctica regular tiene efectos directos sobre el sistema inmune, concretamente aumenta el número de linfocitos, aumenta el volumen muscular e incrementa el apetito.
Así mismo, pueden existir durante el transcurso de la enfermedad otras enfermedades como diarreas, nauseas, vómitos, etc.

  


Para más información consultar: "Nutrición y dietética aplicada a las enfermedades"

INSUFICIENCIA RENAL

INSUFICIENCIA RENAL

Si se padece una insuficiencia renal, es necesario adaptar la dieta para mantener un buen estado nutricional y, evitar que se acumulen sustancias tóxicas que el riñón no es capaz de eliminar. La
dieta debe adecuarse a la fase en que se encuentre la enfermedad y al estado del paciente.


RECOMENDACIONES BÁSICAS en caso de insuficiencia renal son:

-Seguir una dieta baja en proteínas.
-Restringir el consumo de sodio y potasio.
-Controlar los niveles de fósforo y calcio.
-Limitar la ingesta de líquidos si está en tratamiento con diálisis.
-Consumir alimentos adecuados que compensen los déficits nutricionales que puede ocasionar la enfermedad y que eviten la pérdida de peso.

CONSEJOS NUTRICIONALES para la insuficiencia renal:

-Las frutas, verduras, legumbres, frutos secos y el cacao, son ricos en potasio por lo que es necesario limitar su ingesta para evitar la hipopotasemia.
-Meter las verduras en agua tres horas antes de cocinarlas, y hervirlas después un par de veces eliminando el agua de la cocción.
-Es mejor tomar pan tostado, tiene menos agua.
-No consumir productos integrales, tienen mucho fósforo y potasio.
-No tomar refrescos.
-No consumir alimentos preparados como congelados, sopas y purés de sobre, conservas, embutidos...
-Evitar carnes y pescados ahumados y aperitivos envasados.
-Evitar los fritos y cocinar los alimentos hervidos, al vapor, a la plancha o asados.

RECOMENDACIONES DIETÉTICAS para la insuficiencia renal:

-Arroz, pastas, pan y cereales:

Se pueden consumir una vez al día, no en gran cantidad,  pero no deben ser integrales, ya que los productos integrales presentan un alto contenido en fósforo y potasio.

-Leche y productos lácteos:

Se debe tomar un vaso de leche, un yogur o un poco de queso una o dos veces al día, pero siempre bajo supervisión médica, ya que los lácteos son ricos en fósforo y, puede elevar la concentrarse en sangre y causarnos problemas.

-Carnes:

La dieta debe ser baja en proteínas por lo que, solo se puede consumir 100 gramos diarios de carnes y pescados.

-Grasas:

Deben consumirse con moderación y, si puede ser, de origen vegetal como el aceite de oliva, girasol, maíz y soja y la margarina. Los alimentos que contengan grasa de origen animal, como el tocino o los embutidos, deben limitarse.

-Legumbres:

Están totalmente desaconsejadas ya que tienen un alto contenido en proteínas y potasio.

-Frutas:

El plátano el albaricoque y la uva tienen potasio, que no puede ser eliminado por el riñón y se acumula en la sangre, lo que puede provocar problemas musculares y cardiacos.

-Verduras:

Se deben tomar precauciones en su consumo ya que son muy ricos en potasio. Lo mejor es dejarlas en remojo tres horas o, darle uno o dos hervores cambiando el agua, para que pierdan parte del potasio. No se debe aprovechar el agua en la que se cuecen para elaborar salsas o sopas.

-Hidratos de carbono:

Se debe consumir a diario para aportar energía al organismo salvo que, el paciente sea diabético u obeso, o presente alguna otra contraindicación.

-Líquidos:

Debe controlar la cantidad de líquidos que ingiere, no solo el agua, sino todos los líquidos como zumos, caldos y sopas, leche, fruta, café o té, para controlar la retención de líquidos, y evitar edemas e hipertensión. La cantidad de líquido que se puede tomar el paciente,depende de la capacidad de filtración que conserve el riñón.

-Sal:

Se debe cocinar sin sal para evitar que el organismo tenga que eliminar el sodio. Se pueden usar especias y hierbas como el laurel, la albahaca, el tomillo, la pimienta o nuez moscada para condimentar los alimentos, también se puede usar aceite de oliva y vinagre.


lunes, 2 de diciembre de 2013

Recomendaciones para pacientes con ulcus gastroduodenal

Es una enfermedad crónica que afecta a un 10% de la población. La úlcera es una lesión directa de la mucosa. La duodenal acostumbra a incidir en poblaciones más jóvenes y la  gástrica en edades superiores a los 50-60 años. Entre los factores que se asocian al ulcus gastroduodenal destacan algunos fármacos (aspirina, antiinflamatorios no esteroides), el tabaquismo, la gastritis crónica previa (en el ulcus gástrico), la herencia (más evidente en la duodenal) y el estrés (discutido todavía).
El síntoma principal es el dolor, que en el ulcus duodenal se calma con la ingesta, pero reaparece pasadas 2-3 horas. En la gástrica el dolor aumenta al comer.

Recomendaciones:
  • No realizar ingestas abundantes.
  • Comer despacio y mascticar bien (importancia de una buena salivación).
  • Procurar consumir alimentos de fácil digestión (disminuir las grasas y evitar los irritantes o los muy ácidos).
  • Evitar el consumo de alcohol y de tabaco.
  • Realizar ejercicio físico (disminuye la secreción ácida).
  • Tranquilidad.
  • Evitar tratamientos con aspirina o antiinflamatorios no esteroidales.


Ejemplo de dieta en periodo agudo:
Esta dieta no se debe alargar más de 3-4 días porque es deficitaria y desequilibrada.
  • Leche: de 150 a 200 cc cada 3-4 horas (según la tolerancia).
  • Se pueden introducir al mismo tiempo tres ingestas (desayuno, almuerzo y cena) a base de:
1er plato: sémola/puré de patatas o de arroz/tostadas.
2º plato: pescado hervido/huevo duro/queso fresco.
Postres: flan/natillas.
(Se puede utilizar aceite, preferentemente crudo, en cantidades moderadas).
  • Se aconseja reposo.
Alimentos permitidos:
  • Lácteos: leche y derivados
  • Carnes: cerdo (sin grasa), ternera y pollo
  • Pescados: pescado blanco
  • Huevos: todos (excepto los indicados)
  • Cereales y féculas: todos (excepto los indicados)
  • Verduras y hortalizas: todas (excepto las indicadas), verduras cocidas
  • Fruta: manzanas al horno, compotas
  • Bebidas: agua sin gas
Alimentos a limitar o evitar:
  • Carnes: charcutería, concentrados de carne
  • Pescados: marisco
  • Huevos: huevo frito
  • Cereales y féculas: cereales integrales
  • Verduras y hortalizas: cebolla, pepino, rábanos, verdura cruda
  • Fruta: fruta fresca, piña, frutas ácidas
  •  Aceites y grasas: todos
  • Bebidas: café, té, bebidas alcohólicas, con gas, zumos ácidos
  • Varios: productos salados, productos muy dulces
  • Condimentos: vinagre, chocolate
Para más información: "Manual de dietética y nutrición"


domingo, 1 de diciembre de 2013

Recomendaciones dietéticas para el Reflujo Gastro-esofágico



El reflujo gastro-esofágico es un fenómeno relativamente común que como síntomas más frecuentes presenta: pirosis y dolor retroesternal. Aunque hay diversas causas que pueden originar este problema, la hernia diafragmática es la más frecuente. Como posibles complicaciones destacan ña esofagitis, la úlcera esofágica o en las paredes del mismo saco herniario. No es rara la anemia por sangrado crónico en estos tipos.




Recomendaciones generales:
  • Procurar disminuir el tiempo de la digestión:
1. Evitar reducir los alimentos ricos en grasas, los fritos y los guisados. En todo caso se ha de intentar que en una misma ingesta no coincidan alimentos que aumentan el aporte de grasa.
2. Reducir o evitar los que favorezcan la acidez y la flatulencia.
  • Evitar o disminuir todo aquello que pueda suponer un aumento de la presión sobre el estómago y su contenido, favoreciendo el reflujo.
1. Evitar la obesidad y normalizar el peso.
2. Evitar las ingestas muy abundantes.
3. Evitar que la ropa presione excesivamente el abdomen.
Evitar recostarse de manera que el estómago quede presionado (sobretodo después de las comidas).
5. Es recomendable tener unos 15 cm elevada la cabecera de la cama. Se aconseja dejar pasar un tiempo antes de acostarse. La posición en la cama sobre el lado derecho facilita el vaciado gástrico.
Alimentos permitidos:
  • Lácteos: leche descremada, quesos blandos
  • Carnes: todos (excepto los indicados)
  • Pescados: pescado blanco
  • Huevos: tortillas, huevo duro
  • Cereales y féculas: todas
  • Verduras y hortalizas: todas (excepto las indicadas), preferiblemente cocidas
  • Frutas: todas (atención a las más ácidas)
  • Aceites y grasas: aceite en poca cantidad y preferiblemente crudo
Alimentos a limitar o evitar (según tolerancia):
  • Lácteos: leche entera, quesos grasos
  • Carnes: las más grasas, charcutería
  • Pescados: pescado azul
  • Huevos: huevos fritos
  • Verduras y hortalizas: col, legumbres, coliflor
  • Aceites y grasas: mantequilla, margarina
  • Bebidas: alcohólicas, con gas, té, café, descafeinado
  • Varios: chocolate

Para más información consultar: "Manual de dietética y nutrición"