Mostrando entradas con la etiqueta alimentación en enfermedades cardiovasculares. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta alimentación en enfermedades cardiovasculares. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de diciembre de 2013

Alimentación en enfermedades cardiovasculares: hipercolesterolemia

El colesterol es una grasa que se encuentra en ciertos alimentos de origen animal como las carnes, lácteos enteros, huevos y mariscos y que además, también fabrica nuestro organismo en el hígado (es necesario para la síntesis de tejidos, hormonas, vitaminas, etc., aunque su exceso es nocivo para la salud).

El colesterol en sangre se transporta de dos maneras diferentes, a través de lipoproteínas de alta densidad -HDL (colesterol bueno) y lipoproteínas de baja densidad LDL (colesterol malo).


Para aumentar el HDL-colesterol se recomienda dejar de fumar, mantener un peso saludable y practicar ejercicio físico regular y para disminuir el LDL-colesterol se recomienda disminuir la ingesta de alimentos ricos en grasa saturada y colesterol y mantener un peso saludable.

A continuación aparecen los nivele de colesterol en sangre aconsejados:


El consumo de colesterol diario debe ser inferior a 300mg.

Consejos dietéticos para su prevención:
  • Mantener un peso adecuado y en caso de sobrepeso u obesidad se debe iniciar una dieta de adelgazamiento.
  • La realización de ejercicio físico regular en función de las posibilidades es imprescindible para mantener un buen estado de salud.
  • La alimentación debe ser equilibrada, saludable y variada.
  • Utilizar técnicas culinarias sencillas y bajas en grasa como el papillote, el horno, la plancha, hervido o al vapor y evitar los empanados, rebozados, fritos, estofados, etc.
  • Tomar los lácteos desnatados.
  • Evitar las grasas saturadas procedentes de carnes grasas (cordero, embutidos, vísceras, algunas partes del cerdo,...). Optar por las carnes más magras y eliminar siempre la grasa visible.
  • Al preparar caldos con huesos o carne grasa o tocino se debe desgrasar antes de su consumo, eliminado la capa de grasa formada después de que se ha dejado enfriar.
  • Utilizar siempre aceite de oliva.
  • No consumir más de tres yemas de huevo a la semana, aunque se pueden tomar las claras que se quieran.
  • Los helados, la bollería y la pastelería industrial contienen mucha grasa saturada.
  • Leer el etiquetado de los alimentos para conocer que tipo de grasa han sido utilizadas para su elaboración. Si en algún momento aparece elaborado con grasa vegetal sin que se especifique de qué tipo, seguramente sea un proceso elaborado con aceite de coco o palma, de origen vegetal pero saturado.
  • Consumir 3 veces a la semana pescado azul como sardinas, atún, boquerón, caballa o salmón.
  • Las frutas, verduras y hortalizas, legumbres y cereales no están restringidas, aunque se deben limitar en caso de padecer enfermedades como la obesidad o la diabetes.
  • No consumir alcohol. Si se toma vino y no está prohibido por el médico por cualquier razón, no se debe superar los 100 cc por comida, o lo que es lo mismo, menos de medio vaso de agua.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Alimentación en enfermedades cardiovasculares: hipertensión arterial

La hipertensión arterial es un factor de riesgo de trastornos coronarios. A menudo está relacionada con un desorden alimentario, un exceso de peso, un abuso de tóxicos como el tabaco o el alcohol, estrés, falta de descanso y trabajo excesivo aunque hay situaciones especiales que cursan con alta presión sanguínea como las infecciones agudas (amigdalitis, escarlatina, nefritis, etc.)

Un adulto sano tiene de presión arterial sistólica máxima (valor máximo de la tensión arterial en sístole cuando el corazón late) de 140 mmHg y diastólica mínima (valor mínimo de la tensión arterial cuando el corazón está en diástole o entre latidos cardíacos) de 90 mmHg.

Hablamos de hipertensión cuando la presión sistólica supera los 160 mmHg y la diastólica supera los 95 mmHg (hipertensión leve), 105 mmHg (hipertensión media) y 115 mmHg hipertensión seria).

Los síntomas más frecuentes son mareos, pesadez de cabeza, zumbidos en los oídos y sofocos en la cara. Su mal control puede originar apoplejía, un ataque renal y lesiones oculares.

¿Qué alimentos estás permitidos y qué otros se deben evitar?

Esta patología mejora con la restricción de sodio. Este mineral lo aportamos a través de los diferentes alimentos, a través de la sal de adición (el cloruro sódico que añadimos a la hora de cocinar o aderezar) y de algunos medicamentos como la aspirina o la penicilina.

Las recomendaciones diarias estiman entre 2000 y 4000 mg diarios, aunque en la alimentación actual consumimos de 3900 hasta 5900 mg diarios (cantidad excesiva)

A continuación parecen los alimentos permitidos y desaconsejados para mantener estable la tensión arterial:


Consejos para disminuir la tensión arterial:
  • Mantener un peso saludable.
  • Moderar el consumo de alimentos ricos en sodio y la sal de mesa.
  • Realizar ejercicio de manera regular.
  • Dejar de fumar.
  • Moderar el consumo de alcohol.
  • Aumentar el consumo de frutas, verduras y hortalizas.
  • Beber abundante agua.
  • Para dar sabor a los platos utilizar especias y hierbas aromáticas.